Bienvenido


Bienvenido a "Descargas del Alma", espero que podamos compartir canalizaciones, poesía, pensamientos, meditaciones, cuentos, historias, visiones, misiones... en definitiva, todo contacto que hayamos tenido, tengamos o vayamos a tener con la "Memoria Universal"... Nos miramos, FE.

miércoles, 3 de abril de 2019

Lluvia de verano...

El tiempo juega a favor de quienes no están amarrados a los designios del consumo, porque son libres de moverse entre los espacios del momento presente sin distraerse con escenas que ya pasaron u otras que aún no salen a la luz.

El cambio de las estaciones nos trae el regalo de hacernos conscientes que debemos vivir la conexión propia con el entorno, ya que nos saca de la rutina, en la cual el tiempo también parece arena que se escapa entre las manos, para traernos de regreso al día de hoy donde todo pasa y todo queda.

La naturaleza está llena de signos y símbolos que nos invitan a sentir que estamos vivos y a encontrarle sentido a esa expresión que somos del universo, donde nada es casual sino causal, acción y reacción, el motor de nuestros pasos para llevarnos a donde queramos ir, siempre en búsqueda de lo mejor para nosotros y para todos los que nos rodean.
Si vemos el bien como una expresión inmaterial, que también puede tomar forma material, de esa infinita energía que es el Amor, cualquier acto que realicemos siempre irá en beneficio de todos los involucrados, directa o indirectamente, en cualquier sentido, dirección y dimensión.

Las palabras generan realidades que a veces no logramos dimensionar, pero que siempre vibran en la frecuencia en que las estemos pronunciando, por el devenir de los pensamientos que predominan durante el instante de cada infinitesimal actual, los que van construyendo un presente dinámico que lucha por ser el vehículo de movimiento del ser y no un puente estático entre pasado y futuro, estancando el poder evolutivo de vivir la vida que se está viviendo ahora mismo.

Desde el origen, que nunca ha sido un punto fijo en el proceso de expansión y contracción del universo, las almas han ido experimentando diversos viajes dimensionales y adimensionales para descubrir el mecanismo de co-creación en cual todos participamos inclusivamente, aún desde nuestra inconsciencia, por estar embriagados por los de un cuerpo físico y no es que el proceso de despertar la consciencia implique un abandono del placer que podemos experimentar en esta experiencia, sino todo lo contrario, es parte del descubrirnos, el factor limitante es cómo el ego navega en esas aguas, siempre poniéndose al servicio y para ser servido, un gran problema en nuestra sociedad actual, donde las miradas no se salen del propio ombligo, dejándonos encadenados a un control ilusorio del viento de la vida, porque el viento no lo puedes cambiar sólo puedes mover tus velas para avanzar, ya que de otra forma puedes retroceder o incluso naufragar.

La intensidad de nuestras convicciones son una importante reserva de energías para alzar nuestro vuelo más allá de lo establecido por parámetros dibujados bajo estándares de intolerancia a nuestras diferencias, que son una bella obra de arte de nuestra propia individualidad, regalo para todos, como una flor entregando sus colores y aromas a todo el jardín y a todos los que pasen cerca de ella.

Una lluvia furiosa me acompaña esta noche, para refrescar y limpiar las huellas que marcaron un nuevo camino, lejos de mi presente que suponía o me parecía controlado, para liberar y soltar apegos, y el cielo toma fotos con sonoros flashes para recordarme este momento que aprieta mi garganta y enfría mi pecho, pero que me sana y me muestra otras dimensiones de mi esencia.


(FE-2016)

martes, 26 de febrero de 2019

Se van flotando...

Las manos se van flotando
entre las voces oxidadas
de un desierto de viejas cuerdas
que cortan el tiempo
en coloridas geometrías
tras las lágrimas de mi guitarra.

Quién construye desde el vacío
donde las melodías florecen
en el descanso de los ecos
lanzados a la luna
como ofrendas espectrales
al recuerdo del diamante interior.

Un extraño cometa centelleante
desgarró los suspiros armónicos
de lejanos pensamientos
invitados a la danza de los sentidos
en el viaje por la escala menor
para expandir al alma mayor.

Los pies se van flotando
dejando huellas disonantes
en el pentagrama del éter
donde las sombras del dolor
van quedando en el olvido
con los sollozos de mi canto .

(FE-2019)

martes, 5 de febrero de 2019

Empresa...



Las generaciones han ido pasando de “vivo para trabajar” a “trabajo para vivir”, o de “vivo luego existo” a “existo luego trabajo”... y estamos yendo más allá aún, porque no encontramos la felicidad, esa que es totalmente libre de los recursos materiales que podamos acumular o incluso gastar... al no haber calma y tranquilidad en las miradas.

Por otra parte existen muchas frases resaltando casi a niveles divinos el trabajo, el esfuerzo, la responsabilidad, la disciplina, el orden, el conocimiento, la técnica... ninguno de dichos conceptos son malos en sí mismos, muy por el contrario, pero cuando a ellos les agregamos “lealtad a la empresa” se cae en vicios que destruyen toda la armonía de los grupos, mermando el rendimiento, motivación, colaboración, innovación... porque pintan todo de un color a competencia que lamentablemente saca, a menudo en el mundo laboral, lo peor del ser humano.

La empresa en la búsqueda de maximizar su beneficio económico se olvida de maximizar el beneficio espiritual de sus colaboradores directos e indirectos, o sea, su felicidad.

Si la empresa no es capaz de ser más que un ente productor de “bienes y servicios” para sus consumidores, sino también de felicidad para sus empleados... la segregación, las diferencias, las desigualdades, los abusos... jamás podrán ser resueltas en marcos de una justicia ética y moral, acorde con la sabiduría universal ancestral.

Entonces, el único modelo de negocio que prosperará, siendo sustentable y sostenible es la Felicidad, porque es un modelo amoroso y compasivo, en el cual el ser realmente se puede desarrollar y evolucionar, dado que realmente genera que la "lealtad a la empresa" no sea una cadena perpetua al yugo sordo y ciego de dueños o directores o gerentes, sino una invitación a ser felices... y quién no quiere ser feliz?

(FE-2019)

sábado, 19 de enero de 2019

Práctica de la atención...

Tiempo atrás me resonó “definir” la meditación como “hablar con la mente vacía”… ahora al “vacío” muchas veces se le da un carácter negativo al considerarlo sin pensamientos, sin lógica, sin raciocinio, sin juicios y pre-juicios, sin miedo, sin tiempo… sin ego… y resulta que ese estado lo siento como un real momento de meditación, de silencio, de completa desnudez de nuestro ser. 

Cuando tenemos una mente dispersa y activa, la meditación es una técnica que permite traer la mente a su centro con la práctica de la atención, de manera de centrar las distintas dimensiones de nuestro ser en su verdadera esencia.

La técnica usada para meditar siento que puede ser muy variable, depende de cada ser, de cómo esté vibrando, qué procesos evolutivos esté cursando, cuál sea la dirección del viento que lo está moviendo a explorar ese silencio interior, cuán dispuesto esté de escuchar ese silencio interior, ese que te lleva al contacto con el todo y con todos.

Una forma de trabajar la atención es simplemente escuchar música, de cualquier tipo… primero, identificar la música que represente el estado de ánimo del momento… segundo, buscar una música que sientas que pueda levantarte o llevarte a un lugar de mayor goce que la música anterior… tercero, darle volumen y el primer instrumento que te llame la atención aplicarle un “filtro” de forma que toda tu atención se vaya a ese instrumento…de a poco te irás dando cuenta como que los otros instrumentos comienzan a sonar más despacio… hasta que llegues a sólo escuchar el instrumento elegido…

Ese ejercicio me gusta mucho para practicar la atención, porque el llevar la atención al oído también siento que atrae a todos los otros sentidos sin un gran esfuerzo… además que luego lo puedes hacer en cualquier parte… en la calle, en el bosque, en el mar… buscando un sonido para llevar la atención…

Lo que me ha funcionado muy bien con personas que por primera vez medita, es hacer el ejercicio, que me enseñó mi querida Gille, de construir la “máquina del pensamiento” en el centro de la cabeza (donde se ubica la pineal)… y con esta máquina controlar la velocidad de los pensamientos, identificando la velocidad actual y llevarla al mínimo posible del momento… así se pone la mente en calma, para entrar en un estado meditativo más profundo.

La postura es muy importante, debe ser una posición cómoda, que no te provoque distracción… la columna sí debe estar recta y vertical, alineando los flujos energéticos del centro tierra con el infinito y del infinito con el centro de la tierra… eso nos ancla con el presente dimensional que nuestro cuerpo material está experimentando facilitando la comunicación con ese éter donde vamos a buscar respuestas y que siempre encontramos esos destellos luz que refrescan la mente, abrigan el corazón, permitiéndonos orientar las velas a favor de los vientos que realmente nos permiten crecer y desarrollarnos… para el bien propio y de todos los involucrados.

De lo que he podido experimentar, también siento que es importante que cualquier iniciación en la meditación sea guiada y acompañada, por la potencia de lo que se pueda vivir… sentir el calor de la humilde compasión de quien está a tu lado apoyándote, te permite avanzar en un ambiente más seguro, protegido en el amor de conocernos en la desnudez de nuestras almas.

La meditación permite filtrar las frecuencias de esa señal que te está desviando, de modo de quedarte con la que realmente armoniza con tu ser, sacando las distracciones que ponen en duda tus actos creativos, quedándote con todos los aprendizajes con los cuales construyes tu vida… en perfecta sincronía con el universo.


(FE-2019)