Bienvenido


Bienvenido a "Descargas del Alma", espero que podamos compartir canalizaciones, poesía, pensamientos, meditaciones, cuentos, historias, visiones, misiones... en definitiva, todo contacto que hayamos tenido, tengamos o vayamos a tener con la "Memoria Universal"... Nos miramos, FE.

viernes, 30 de diciembre de 2022

Realidades…

Derechos Reservados

En un rincón de mis suspiros quedaron colgados los espejos de los sueños, entre humos y botellas, donde mi estrella dibuja horizontes que las olas buscan borrar.

Así primero vi una montaña, luego resultó que no había montaña, pero al final si había una montaña, claro que ninguna de las tres era la misma montaña.

Es el juego entre que la forma es vacío y el vacío es forma, pero también la forma es forma y el vacío es vacío, distintas luces que se van manifestando en el caminar en las realidades de los infinitos.

Sigo buscando los silencios, donde quedaron escritos los mensajes que dejé tallados en los árboles de bosques remotos, signos de la realización al despertar.

(FE-2022)

Nota: dibujo por mi hija Danchi (derechos reservados).

jueves, 3 de noviembre de 2022

Es sólo…

Es sólo el sonido del agua
el que se lleva las palabras
en los botes de las lágrimas
dejando atrás los suspiros
y las manos vacías al dolor
en el amanecer del tiempo.

Es sólo el sonido del viento
el que acompaña los pasos
en los caminos del silencio
más allá del más allá
donde el horizonte se disuelve
en el atardecer del tiempo.

Es sólo el sonido del agua
el que muestra todos los destinos
en los surcos de las estrellas
para abrir los océanos interiores
reflejos de los ojos del sol
en el anochecer del tiempo.

(FE-2022)

jueves, 27 de octubre de 2022

El que se cae pierde...

La tierra quiere voltearse entre febriles temblores. 

Los edificios bailan tratando de seguirle el ritmo. 

“El que se cae pierde”, se gritan entre ellos para darse ánimo y calmar el calambre de sus entrañas. 

A lo lejos un volcán se une a la fiesta lanzando fuegos de artificio, pintando de vivos colores el horizonte, llamando al mar para que también participe batiendo sus olas y así esparcir la invitación a otras tierras. 

La gente pisa fuerte entre gritos y golpes de cacerolas para distraer a las serpientes. 

El silencio retorna, el tiempo se reinicia, la vida y la muerte siguen.

(FE-2022)

La Bicicleta, la ida...

Suena la alarma, la noche muere, otro día nace.

El agua despeja malos sueños de una realidad dormida.

El frío penetra los pulmones, las ruedas comienzan a girar al compás de los latidos del sol que trepa por las montañas.

La ciudad avanza, la gente ahoga los miedos en sus casas, pero los cambios quedaron tatuados en las plazas.

El río pierde su destino, dándole el paso a vehículos solitarios, espejismos de verdades ocultas en la sequía de los pensamientos.

Enciendo el computador, números se descuelgan de la pantalla como una lluvia que las nubes olvidaron en alguna estación clausurada.

(FE-2022)

La Bicicleta, la vuelta...

Apago el computador, las miradas se pintan con los colores del horizonte.

El cansancio deja la mente en pausa, las ruedas son el dínamo que alimenta el alma.

Una suave brisa refresca el rostro, transformando los números en melodías vestidas de smog.

La ciudad retrocede, la gente ahoga los miedos en pantallas solitarias, las sombras del pasado ya no controlan los pasos.

La luna despide al sol y las luces iluminan la cuidad para ocultar las estrellas de las miradas embriagadas en bares a medios tonos.

Nala celebra mi llegada como si hubieran pasado años, mi barba así lo cree.

(FE-2022)

Invierno del río...

Las calles se inundan con recuerdos de lluvias que van quedando en el olvido. 

El río bajaba apresurado desbordándose en alegrías, llevándose sueños, dolores y malos olores. 

Hoy el río no canta en invierno, los techos no llaman a la primavera y la sequía se llevó hasta las nubes. 

Hoy el río se rebalsa de autos que corren hacia destinos a destiempo para cumplir con el progreso hipnótico que consume a las estrellas de la ciudad. 

Hoy el río sigue la danza de ciclistas que acarician sus riveras persiguiendo melodías envasadas, adentrándose por calles en los brazos que le cortaron.

(FE-2022)

Las cien...

Enciendo el computador, conecto los audífonos y me sumerjo en una música suave, busco las palabras de mi ciudad. 

Esa que está rodeada de cerros por los lados, de smog por arriba, de pavimento por abajo y la cruza un río. 

La gente pinta sus calles con sangre y sueños, pero no se detiene a mirarse a los ojos. 

Bocinas y semáforos daltónicos a derechas e izquierdas se retuercen en cada esquina. 

Los pasos van arando las calles, cada lágrima es una semilla, los edificios espantan palomas bajo las sombras del sol. 

Apago el computador, ya tengo las cien palabras.

(FE-2022)

domingo, 9 de octubre de 2022

El viaje...



El tiempo y el espacio se expanden desde el centro de cada célula, queriendo mezclarse con la esencia de cada vida y de cada muerte.

Los límites entre lo que se ve y lo que no se ve, se vuelven difusos en un horizonte colorido por las conjunciones de soles y planetas olvidados.

Las voces cantan a una lluvia de estrellas que se descuelgan de la noche, como los ojos ocultos de nuestras caras que brillan en el silencio.

El cuerpo se diluye en los pensamientos de la tierra y un abanico luminoso se abre a los suspiros que resonaron con el vacío, lo único real.

En los aromas del amanecer se van pintando los pasos que el destino dibujó en los espejos de la realidad para el despertar de los sentidos.

(FE-2022)

viernes, 2 de septiembre de 2022

Norte.....

En el aire viajan los versos de deseos añejos, esperanzas de dolores tatuados en las nubes, discurso afónico de voces silenciadas en el juego de la mecánica racional, espejismo de oasis envenenados por el pudor a la generosidad de la tierra.

Los cantos invocan recuerdos que se desangran delineando los ojos cansados del discurso monocromático del progreso, definición disonante del espacio entre las letras del tiempo, exhalación de los latidos del sol.

La censura de las ideologías dibuja transientes sobre las bocas que convolucionan en los oídos, nadie se viste de todo y todo de nadie, así cada beso se ahoga en un dogma y desde las estrellas el horizonte se desgarra en danzas invisibles de la luna.

Escribo caminando sobre las nubes, mis pies acarician la nada, mi rostro se viste de una suave brisa que las manos juegan a darle nuevas formas, arriba y abajo pierden sentido al no estar ni arriba ni abajo, transposición de realidades, suspiro del silencio.

(FE-2022)

miércoles, 25 de mayo de 2022

Las hojas no se caen, se sueltan...



Ninguna hoja “se cae” sino que llegado el viento de otoño inicia la danza del soltarse.
Cada hoja que se suelta es una invitación a desprendernos de lo que ya cumplió su ciclo con nosotros.

Las hojas no caen, se desprenden en un gesto de generosidad y sabiduría:

La hoja que no se aferra a la rama y se lanza al vacío del aire, sabe del latido profundo de una vida que está siempre en movimiento y en actitud de renovación.

La hoja que se suelta comprende y acepta que el espacio vacío dejado por ella
es la matriz generosa que albergará el brote de una nueva hoja.

La coreografía de las hojas soltándose y abandonándose a la sinfonía del viento traza un canto de libertad que nos conecta con esa energía renovadora para nosotros que somos “árboles humanos”.

Cada hoja al aire te está susurrando al oído del alma ¡suéltate!, ¡entrégate!, ¡abandónate! y ¡confía!.

Cada hoja que se desata queda unida a la brisa de su propia libertad y con ella la promesa de una próxima primavera.

En este tiempo, aunque no sea otoño afuera, puede ser que estés viviendo un otoño interno! necesitamos sumarnos a esa sabiduría, generosidad y belleza de las hojas que “se dejan caer”.

Sé que cuando soy yo quien se suelta, desde su propia consciencia y libertad, el desprenderse de la rama es mucho menos doloroso que resistirse a la renovación.

Sólo las hojas que se resisten, las que tendrán que ser arrancadas por un viento mucho más agresivo e impetuoso y caerán al suelo por el peso de su propio dolor.

Soltemos y entreguemos lo que hemos sido, para ver nacer lo que podemos Ser!


Autor: desconocido

viernes, 8 de abril de 2022

Internet como neuroprótesis...



Internet como neuroprótesis... me parece una analogía concreta a lo que son los Registros Akáshicos...

Me cuelgo de la explicación de mi compañera... "cada uno tiene un ancho de banda, el que cada uno requiere, necesita o se permite para vivir esta experiencia..." y eso podría llevar explicar el gradiente del flujo de la información...

Ahora usualmente veo que los niños traen un ancho de banda ilimitado, que en base a sus propias experiencias se va tapando... se va llenando del colesterol de la experiencia reduciendo el flujo de la información...

Hay miedo (por desconocimiento o soledad en la experimentación), hay un efecto espejo y de aceptación por el entorno (prejuicios, cuerpos de creencias, tabúes)...

El daño de la autovaloración y la autoestima... va generando bloqueos...

Ahora, dependiendo de cuándo se presenten, pueden ser origen o consecuencia de los bloqueos...

Volviendo al ancho de banda... es algo elástico, se puede trabajar... tanto para aumantarlo como para disminuirlo...

Es raro el querer cerrarlo, o me parece extraño, pero al final depende del camino de cada uno y cuánto esté dispuesto a experimentar...

También está el tema de reconocerlo y la humildad que hay en ello... porque al final es un tema muy intuitivo, que dándole forma va tomando la fuerza transformadora que modifica toda experiencia...

Y claro, cambiarse de ancho de banda... tiene implicancias tanto emocionales, como mentales y físicas...

Y eso quizas lleva a esa autoprotección, bloquendo también.... y que me pasó... "pasó"... es importante darle sentido y dirección, ayuda a hacerlo resonar contigo mismo... autoinvitación a explorar...

A veces se me confunde la analogía del cable de luz que nos conecta con la fuente, o como lo quieras llamar, con estar sumergido en ella... entonces es un constante contacto con la información, pero el aura hace como de esa pared celular que permite que permee lo que al final te permites recibir...

Y eso comienza a hacer vibrar mi cuerpo físico... cuando la dejo pasar...

Así literalmente...

De ahí comienza a inhundar los distintos sentidos, exaltando más unos que otros...

En ocasiones un espiral que va danzando entre ellos...

El dejarse llevar puede ser un contrapunto entre calor y frío... poder hacerlo acompañado es muy recomendable... fue
, por lo menos, parte de mi experiencia... se me aparecieron seres amorosos que generosamente me guiaron... ayudándome a aprender a remover el colesterol de la experiencia y de ahí poder seguir por mi cuenta (siempre contando con ellos, honrado y agradecido)... pero de tanto en tanto van apareciendo otros seres amorosos que van ampliando los aprendizajes... eso es muy lindo...

Anímate a iniciar tu propio viaje de exploración...

(FE-2022)

jueves, 7 de abril de 2022

Lágrimas...



El olvido deja cicatrices en el alma,
las tinieblas del pasado nublan la mente
y las palabras pierden el rumbo
de los suspiros emanados por el cosmos,
cada latido se va ahogando
en el despertar a una realidad dormida.

La nada completa el vacío
esparcido entre las melodías del silencio,
cada golpe desgarra las lágrimas
que el perdón sólo las acumula,
como las piezas de una gran pintura
donde el destino graba el olvido.

Nuevos caminos parecen abrirse,
réplicas de lecciones no aprendidas,
el mito de la inclusión prevalece
y el agua deja de correr hacia el mar,
la vida pide una pausa entre balas ciegas,
el atardecer va más allá del día y la noche.

(FE-2022)


jueves, 24 de febrero de 2022

Hotel 1000 estrellas...



El día se apaga, las voces de los árboles se mezclan para elevar sus plegarias a las estrellas.

Hablan de historias pasadas, que aún no han pasado, dibujadas en la danza de las olas que acarician los pasos dejados en castillos de piedras sobre las nubes.

El volcán se oculta tras el lago, quiere descansar en su verdadera naturaleza, para acompañar el silencio de los habitantes del bosque, sombras invisibles a los ojos del sol.

El aire se ahoga en el pecho, unos gritos despliegan sus alas, viajan saltando de cana en cana, de almohada en almohada, para llevarse las lágrimas del tiempo.

Una brisa nocturna despeja los pensamientos que dibujan nuevos cometas y planetas en la memoria del fuego, origen de la flor de la vida, suspiro primario que hizo girar la rueda de la verdad, donde se reflejan las esencias del sufrimiento para el gozo del descubrimiento del vacío.

Se cierran los ojos, respiro profundo, dejo entrar el sueño en mi cuerpo, descanso, mañana será otro día para dejarse llevar por los remos y el viento.

(FE-2022)