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Bienvenido a "Descargas del Alma", espero que podamos compartir canalizaciones, poesía, pensamientos, meditaciones, cuentos, historias, visiones, misiones... en definitiva, todo contacto que hayamos tenido, tengamos o vayamos a tener con la "Memoria Universal"... Nos miramos, FE.

jueves, 11 de diciembre de 2014

Cuento: ¿Qué es lo importante?


Un monje de gran devoción e instruido, cruzaba una vez un río en barca cuando al pasar al lado de un pequeño islote, oyó una voz de un hombre que muy torpemente intentaba elevar unas plegarias.

En su interior no pudo por menos que entristecerse. 

¿Cómo era posible que alguien fuera capaz de entonar tan mal aquellos mantras?

Tal vez aquel pobre hombre ignoraba que los mantras debían recitarse con la entonación adecuada, el ritmo y la musicalidad precisas, con la pronunciación perfecta. 

Decidió entonces ser generoso y desviándose de su rumbo se acercó al islote para instruir a aquel desdichado sobre la importancia de la correcta ejecución de los mantras. 

No en vano, se consideraba un gran especialista y aquellos mantras no tenían para él ningún secreto. 

Cuando arribó, pudo ver a un pobre andrajoso de aspecto sosegado cantando unos mantras con poco acierto. 

El monje, con serena paciencia, dedicó algunas horas a instruir minuciosamente a aquel individuo que a cada momento mostraba efusivas muestras de agradecimiento a su improvisado benefactor. 

Cuando entendió que por fin aquel sujeto sería capaz de recitar los mantras con cierta solvencia se despidió de él, no sin antes advertirle: 

- Y recuerda, mi buen amigo, es talla potencia de estos mantras, que su correcta pronunciación permite que un hombre sea capaz de andar sobre las aguas.

Pero apenas había recorrido unos metros con la barca, cuando oyó la voz de aquel hombre recitar los mantras aún peor que antes.

- Qué desdicha -se dijo a sí mismo-, hay personas incapaces de aprender nada de nada.

- Eh, monje -escuchó decir a su espalda muy cerca de él.

Al volverse vio al pobre andrajoso que, caminando sobre las aguas, se acercaba a su barca y le preguntaba:

- Noble monje, he olvidado ya tus instrucciones sobre el modo correcto de recitar los mantras. ¿Serías tan amable de repetírmelo de nuevo?


Fuente: Los 120 Mejores Cuentos de las Tradiciones Espirituales de Oriente

Silencio...


Tiempo del tiempo
destruyó los pasos
que el viento acumuló,
lejos del tejado del cielo,
donde las lluvias
inundaban las estrellas,
de paraísos esenciales,
para el despertar del silencio.

Espacio del espacio
ocultó las siluetas
en laberintos olvidados,
desnudos de todo pensamiento
entregado a la infinita melodía,
de las sincronías espectrales,
donde se encuentran
las almas del silencio.

Espacio del tiempo
o tiempo del espacio,
cuál es el orden
del desorden eterno
de las verdades conocidas
entre tantas desconocidas,
barco de las ilusiones
por la libertad del silencio.

(FE-2014)

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Cuento: La magnitud del problema...



Un monje le dijo una mañana a su maestro que tenía un problema que deseaba comentar con él, y éste le contestó que esperase hasta la noche.


Llegada la hora de dormir, el maestro se dirigió a todos los discípulos preguntando:

- ¿Dónde está el monje que tenía un problema? ¡Que salga aquí ahora!

El joven, lleno de vergüenza, dio un paso al frente.

- Aquí hay un monje que ha aguantado un problema desde la mañana hasta la noche y no se ha preocupado en resolverlo. Si tu problema hubiese consistido en que tenías la cabeza debajo del agua, no habrías aguantado más de un minuto con él.

¿Qué clase de problema es ese que eres capaz de soportarlo durante horas? - preguntó el maestro.


Fábula de dónde los Dioses escondieron la Felicidad...


Al principio de los tiempos, los dioses se reunieron para crear al hombre y a la mujer. Lo hicieron a su imagen y semejanza, pero uno de ellos dijo:
- Un momento, si vamos a crearlos a nuestra imagen y semejanza, van a tener un cuerpo igual al nuestro y una fuerza e inteligencia igual a la nuestra. Debemos pensar en algo que los diferencie de nosotros, de lo contrario estaremos creando nuevos dioses.
Después de mucho pensar, uno de ellos dijo:
- Ya sé, vamos a quitarles la felicidad.
- Pero donde vamos a esconderla. - Respondió otro.
- Vamos a esconderla en la cima de la montaña más alta del mundo.
- No creo que sea una buena idea, con su fuerza acabarán por encontrarla.
- Entonces… podemos esconderla en el fondo del océano.
- No, recuerda que les daremos inteligencia, con la cual, tarde o temprano construirán una máquina que pueda descender a las profundidades del océano.
- ¿Por qué no la escondemos en otro planeta que no sea la tierra?
- Tampoco creo que sea buena idea, porque llegará un día que desarrollarán una tecnología que les permita viajar a otros planetas. Entonces conseguirán la felicidad y serán iguales a nosotros.
Uno de los dioses, que había permanecido en silencio todo el tiempo y había escuchado con interés las ideas propuestas por los demás dijo:
- Creo saber el lugar perfecto para esconder la felicidad, donde nunca la encuentren.
Todos le miraron asombrados y le preguntaron:
- ¿Dónde?
- La esconderemos dentro de ellos mismos, estarán tan ocupados buscándola fuera, que nunca la encontrarán.
Todos estuvieron de acuerdo, y desde entonces el hombre se pasa la vida buscando la felicidad sin darse cuenta que la lleva consigo.

Fuente: ALGO QUE CONTAR

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Vuelan...


Vuelan las miradas
lejos de todo horizonte
buscando sutiles sincronías
entregadas al óxido del olvido
abono de sueños perdidos
en un despertar dormido
bajo las sombras solitarias
tras las rejas del destino.

Vuelan las palabras
más allá de cualquier absoluto
invitando a los susurros
de un arco iris espectral
destellos de una colorida danza
dibujada en la consciencia
para descubrir el éter
grabado en el silencio.

Vuelan los pasos
fuera de lo establecido
desnudando así los límites
de un camino construido
sobre las nubes del miedo
a vibrar en la luz
que dirige las velas
hacia el soplo vital original.

(FE-2014)

martes, 2 de diciembre de 2014

Quiero...


Quiero compartirte un abrazo
que abrigue tus esperanzas
y donde puedan descansar
las raíces de todos tus sueños 
lanzados como una fresca ofrenda 
al regocijo de sentir la vida
fluir dentro de cada aliento de tu ser.

Quiero regalarte un silencio
que ilumine cada uno de tus pasos
entre el ir y venir de los tiempos
ahí donde el presente se hace eterno
para llenar de colores los suspiros
que te acompañan desde ese vacío
en el que la magia inunda a tu ser.

Quiero entregarte mis palabras
para que acaricien tu suave esencia
escondida tras los juegos de la mente
y así despertar los vientos serenos
que te llevarán por los senderos 
donde descubrirás las bellas danzas
que te mostrarán los infinitos de tu ser.

(FE-2014)